Dominik: Cómo aprendí a confiar en mi corazón y honrar mi sexualidad
por Guillermo Seis
En este artículo, conocemos a Dominik, un hombre queer que ha viajado de Eslovaquia a Alemania y Austria, de la conformidad a la autenticidad, del dolor a la alegría. Nos comparte sus experiencias sobre la sexualidad, el amor y la pertenencia, y cómo ha aprendido a abrazar su lado sumiso como fuente de fortaleza. Nos invita a escuchar su historia, a aprender de ella y a inspirarnos en ella.
¿Puedes hablarnos un poco sobre ti?
Mi nombre es Dominik. Nací en Bratislava, la capital de Eslovaquia, pero crecí en Alemania. Cuando cumplí 18 años, me mudé a Viena. Trabajo como líder de equipo para una empresa internacional, donde disfruto colaborando con personas de diferentes países y culturas. Me gusta desafiarme a mí mismo y aprender nuevas habilidades cada día.
En mi tiempo libre, tengo algunas pasiones que me mantienen feliz y sano. Voy al gimnasio regularmente, donde levanto pesas y hago cardio. También tengo una colección de tatuajes que expresan mi personalidad y estilo. Soy fan de la música techno y a menudo voy a clubes y festivales con mis amigos. Nos divertimos mucho bailando y de fiesta juntos.
¿Qué significa la sexualidad para ti y cómo ha evolucionado tu comprensión de ella con el tiempo?
Mi infancia estuvo marcada por las rígidas normas de mis padres, quienes no podían aceptarme por a quien yo amaba. En mi primera relación a largo plazo, me incliné hacia valores como la monogamia, la convivencia y el matrimonio. Pero después de que mi pareja y yo nos separamos, me encontré solo por primera vez en muchos años. Comencé a cuestionar las creencias que había heredado y a explorar nuevas formas de ser y relacionarme. Aprendí a escuchar mi propio corazón y a respetar la diversidad de la vida y el amor. Me di cuenta de que no hay una única forma correcta de amar, sino muchos caminos que pueden conducir a la alegría y la realización. Elegí vivir con apertura, honestidad y compasión, y dejar que mis sentimientos fueran mi guía.
¿Cómo expresas tus deseos y preferencias sexuales, y qué factores los influyen (por ejemplo, género, atracción, fetiches, trauma, etc.)?
Mi vida ha estado marcada por dos heridas profundas: una de un padre que no pudo amarme, y otra de la costumbre de cargar con cada peso solo. Aprendí a aferrarme con fuerza, a controlar todo lo que podía, para evitar más dolor. Pero en mis relaciones sexuales, sentía un anhelo de algo más. Me sentí atraído por una pareja que pudiera guiarme, que pudiera ofrecerme seguridad y orientación. Descubrí una nueva forma de amar, una que me exigía soltar, confiar, rendirme. Encontré alegría y sanación al abrazar y honrar mi lado sumiso.
¿Cómo navegas la interseccionalidad de tu identidad sexual con otros aspectos de tu identidad, como raza, clase, capacidad o religión?
Como hombre cis blanco, conozco el regalo de ser visto como una persona gay, especialmente en este tiempo y lugar donde la tolerancia está creciendo, pero no en todas partes. Salí de la casa de mis padres para encontrarme a mí mismo, para liberarme de sus creencias que intentaron enjaularme. Pero también aprendí a usar una máscara, a ocultar algunas partes de mí a los ojos de aquellos que podrían hacerme daño, que quizás no entenderían. Elegí caminar con cuidado, para ser consciente de los peligros y la belleza del mundo que me rodea.
¿Qué desafíos has enfrentado al expresar tus deseos y necesidades sexuales, y cómo los has superado?
Mi juventud estuvo ensombrecida por las duras palabras de mis compañeros, quienes me llamaban "el maricón" y me hacían sentir menos que un hombre. Intenté encajar, demostrarles lo fuerte y duro que podía ser. Quería ser visto como una persona completa, no como una etiqueta. Pero a lo largo de los años, aprendí a aceptarme, a celebrar todas las partes de mí que me hacen ser quien soy. Abracé mi masculinidad, pero también mi dulzura y sensibilidad. Dejé de ver mi sumisión como un defecto, sino como un regalo, una parte de mi belleza interior.
¿Cómo aseguras que tus relaciones sexuales sean saludables, consensuadas y respetuosas, y cuáles son tus límites y estrategias de comunicación?
Mi guía es la honestidad conmigo mismo. Significa ser fiel a mis sentimientos, mis necesidades, mis esperanzas y mis límites. Significa construir una relación basada en la confianza, el respeto y la comunicación clara, sin ocultar ni retener nada. Significa crear un espacio donde pueda ser plenamente yo mismo y compartir mi cuerpo y mi alma con otra persona. Significa encontrar aceptación, amor y deseo en este intercambio sagrado.
¿Cómo visualizas una cultura sexual más inclusiva y satisfactoria que abarque diversas identidades y expresiones sexuales, y cómo podemos trabajar para lograrla?
Mi sueño es un mundo donde los muchos colores del amor (sexual) sean celebrados y honrados, donde la expresión única de la sexualidad de cada persona sea valorada y respetada. En este mundo generoso, la gente es libre de explorar sus propias identidades y relaciones, sin ser encasillada por etiquetas o expectativas rígidas. Confío en que si todos pudiéramos ser fieles a nosotros mismos y a nuestros corazones, y abrazar la diversidad de los demás, nuestro mundo florecería en un lugar más armonioso y hermoso para todos los seres.
Fotografía:
Pascal Schrattenecker